Diseño de un mundo de fantasía: La Sociedad de la Libélula

diseño de un mundo fantástico

La maravillosa portada que aparece bajo estas líneas es la que cubre mi próxima novela La Sociedad de la Libélula, que saldrá el 24 de octubre y que ya se puede reservar en preventa en ebook (aunque por supuesto, también estará en papel). La novela lleva detrás un trabajo de dos años que empezó, como toda novela de fantasía, con el diseño de un mundo. El worldbuilding, como suele llamarse para ser más fashion (porque eso de «diseño de mundo» no suena tan cool) suele ser algo que da mucho trabajo al escritor de fantasía. Y ese mundo muchas veces no aparece entero en las novelas. De hecho, uno de los errores más frecuentes del escritor de fantasía es querer contarle al lector todo el worldbuilding que le ha llevado tanto trabajo, cuando el mundo en realidad no es más que el telón de fondo de la historia que quieres contar. Y es esa la que tiene importancia.

POrtada La Sociedad de la Libélula

¿Cómo se diseña un mundo de fantasía? 

Como toda novela, una historia de fantasía juvenil comienza con la pregunta «¿Qué pasaría si…?». La Sociedad de la Libélula no es un libro sencillo porque no maneja un solo mundo, sino dos. Uno es el mundo real, Madrid, Tres Cantos, donde está la sede de La Sociedad de la Libélula, la mayor editorial de fantasía, ciencia ficción y terror de España. Y otro, el mundo al que Isabel se ve arrojada cuando se conecta al trasladador (una máquina que hace al escritor vivir sus propias historias): Anisóptera, un mundo helado porque su fuente de energía depende de un ojo ritual. Así que la pregunta ¿qué pasaría si…? fueron en esta novela preguntas: «¿Qué pasaría si me conecto a una máquina que me hace vivir mis historias?» y «¿Qué pasaría si no existiera sol en el mundo?»

El primero de los mundos no tiene necesidad de diseño más allá del edificio de la editorial, la vivienda de Isabel y dos o tres escenarios más. Suelo buscar mapas y fotos de las localizaciones que voy a utilizar y las meto en una carpeta en drive para tener una idea mental del escenario en el que me muevo.

El segundo de los mundos era un mundo fantástico completamente inventado y como tal, necesitaba de su diseño. En el libro Cómo escribir fantasía, te cuento los pasos que tiene el diseño de un mundo, uno cualquiera:

  • Cosmología y condiciones físicas
  • Mapa: geografía y clima
  • ¿Quién manda aquí?
  • Historia y religión
  • Estadio tecnológico

Dentro de estos pasos te puedes complicar lo indecible. Y todavía no hemos empezado con razas, personajes, vestimenta, reglas de la magia y demás, que también influyen en tu diseño del mundo fantástico.

Cosmología y condiciones físicas

En el libro de Cómo escribir fantasía, te pongo justo el ejemplo de La Sociedad de la Libélula, que en el momento en el que se publicó el primero estaba en fase de borrador. El hecho de que Anisóptera sea un mundo sin sol condiciona no solo la forma de describir los escenarios, sino también los propios escenarios y las vidas de los personajes que viven en ellos. Como verás, incluso determina la jerarquía y las relaciones que existen entre las razas de Anisóptera (arthros, regips, nophyas, coerum y parias).

Mapa: geografía y clima

Evidentemente, si es un país sin sol tiene que hacer mucho frío, pero aparte tiene que existir una fuente de energía alternativa: una fuente capaz de generar la energía necesaria para poder mantener la vida, aunque no fuera en todo el planeta. Por eso, la idea del ojo ritual —que es la fuente de energía de Anisóptera: una fuente nuclear viva— necesitaba un sitio limitado donde ocurriera toda la acción. Anisóptera tiene un castillo rodeado de ciudades pequeñas en un valle lleno de hielo hasta las trancas.

¿Quién manda aquí?

El clima determina que aquella raza que mejor se adapte sea la dominante. Los arthros, con sus alas cargadas de uranio, mortales por sus afilados bordes, son la raza dominante. Los parias, inteligentes pero con poca tolerancia al frío, son la raza inferior. En medio, están los regips que tienen sangre fría y escamas, las coerum, que viven en el agua y se encargan de criar a las ninfas de los arthros hasta la madurez y los nophya, mamíferos de pelo inmenso y bastante brutos.

Historia y religión

La tormenta de los arthros que carga cada cierto tiempo el ojo ritual de energía nuclear precisa una reina. La carga de uranio de las alas de la reina es mucho mayor que la del resto de los arthros, por lo que es preciso que la reina participe del ritual. Si además está embarazada, su potencia nuclear es mucho mayor. Eso condiciona que la vida de la princesa arthros sea una verdadera mierda desde el momento en el que nace. Y también te da juego para crear una princesa imperfecta que no llegue a los requerimientos de los arthros o una princesa rebelde que no quiera cumplir con ellos. Porque con eso ya hay un punto de conflicto. Pero también hay que plantearse qué ocurre si la reina no está.

Estadio tecnológico

Como la fuente de energía es limitada, el estadio tecnológico que depende de ella también lo es. Anisóptera tiene electricidad y tecnología, pero acotada por la escasez energética.

¿Cuándo confluye todo?

La mejor forma de explicar un mundo fantástico al lector es mediante los ojos de un neófito, de alguien que llega nuevo a él. Ese es el recurso que usa J. K. Rowling, por ejemplo, para contarnos cómo es Howgart a través de los ojos asombrados de Harry Potter. En este caso, es Isabel la que llega a un mundo totalmente ajeno y tiene que sobrevivir en él. Le ayuda Nahum, un arthros que ha perdido la memoria. Los aliados son necesarios.

Pero eso forma parte del apartado de personajes. Así que lo dejaremos para otra ocasión.

 

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